La persona más importante en nuestra vida debemos ser nosotros mismos, debemos amarnos, respetarnos, buscar consejos de personas que nos amen, escuchen y entiendan para poder perdonar nuestras faltas, complejos, ayudar a salir de las adicciones y depresiones.

Primero tienes que aceptarte tú tal y como eres, nadie te va a amar si tú mismo no te amas o, mejor dicho, no vas a ver y a sentir el amor que te tienen, si tú no te quieres, porque todo el tiempo verás defectos en ti y la voz en tu interior apagará las voces de tus seres queridos y amigos, que te dicen cuanto te aman.

No vale perder la vida por una crisis en tu casa, trabajo, por un amor perdido, etc. No permitas que otros te orillen a perderla, que otros vivan y tú descanses en paz. Si pierdes las ganas de vivir, si pierdes el sentido de permanecer en este mundo, respira profundo y piensa en la persona que va a llorar por ti, a quien le romperás el corazón si te pasa algo, siempre hay alguien a quien en verdad le importas mucho, habla con ella, hazle saber tus sentimientos, tus tristezas… siempre hay una solución.

Cuando una persona se quita la vida, hay mucho dolor, llanto y la frase más común es ¿Cómo no nos dimos cuenta? Oremos a Dios para no ser sordos a las necesidades de los demás, para poder ver y ayudar a quien nos necesita.

El amor y la amistad se demuestran de muchas maneras y no cuestan nada. Las obras de misericordia espirituales: enseñar al que no sabe, corregir con amor al que se equivoca, dar buen consejo al que lo necesita, perdonar las ofensas, consolar al triste, sufrir con paciencia los defectos del prójimo, rogar a Dios por los vivos y difuntos; si tú practicas esto a diario, estoy segura que harás feliz a muchos.

Any

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