No tiene nada que ver con nadie más. Uno no se enamora, uno es amor. Por supuesto, si eres amor estás enamorado, pero ese es el resultado, la consecuencia, pero no el origen. El origen es que eres amor.

Evidentemente, si no eres consciente de quién eres, no podrás ser amor. Serás miedo. El miedo es exactamente lo contrario del amor.

Con el amor te expandes, con el miedo te encoges. Con el miedo te cierras, con el amor te abres. Con el miedo dudas, con el amor confías. Con el miedo te quedas en soledad. Con el amor desapareces; se desvanece la cuestión de la soledad. Si no existes, ¿cómo te puedes sentir solo? Los árboles, los pájaros, las nubes, el sol y las estrellas están dentro de ti. El amor es cuando conoces tu cielo interior.

Los niños no tienen miedo; los niños nacen sin miedo. Si la sociedad puede ayudarles y apoyarles para que permanezcan sin miedo, si les ayuda a subirse a los árboles y a las montañas, y a nadar en el mar y los ríos, a ser aventureros, aventureros de lo desconocido, si la sociedad puede provocar una búsqueda en vez de darles creencias muertas entonces, los niños se volverán grandes amantes, amantes de la vida. Ésta es la verdadera religión. No hay mayor religión que el amor.

Medita, baila, canta y profundiza más en ti mismo. Escucha a los pájaros más atentamente. Mira las flores con asombro, con admiración. Sin etiquetar las cosas, sin catalogarlo todo. Conoce gente, mézclate con la gente, porque cada persona expresa una faceta de Dios distinta.

La vida te cuida. Confía y empezarás a sentir un considerable aumento de energía. Esa energía es amor. Y el amor es un profundo deseo de bendecir a toda la existencia.

Por Cecilia Cano

9993 31 31 77 Cursos y Terapias Individuales

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

SOPORTE AL CLIENTE

HORARIO DE ATENCIÓN

Lunes a viernes 9:00 a 18:30 hrs

Sábados 9:00 a 13:00 hrs

Aceptamos