El bombardeo representa una fuerte escalada en la confrontación de Occidente con Rusia, aliado de Assad, pero es poco probable que altere el curso de una guerra que enfrenta a numerosas facciones y ha dejado al menos medio millón de muertos.

Fuerzas estadounidenses, británicas y francesas bombardearon Siria con más de 100 misiles este sábado en los primeros ataques occidentales coordinados contra el gobierno de Damasco, los que estuvieron dirigidos contra lo que llamaron centros de producción de armas químicas en represalia por un ataque con gas venenoso.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la acción militar desde la Casa Blanca, señalando que los tres aliados habían unido fuerzas "contra la barbarie y la brutalidad". Mientras hablaba, las explosiones sacudían Damasco.

Este sábado por la mañana, Trump comentó en su cuenta de Twitter que fue un "ataque perfectamente ejecutado" y que fue una "misión cumplida".

El bombardeo representa una fuerte escalada en la confrontación de Occidente con Rusia, aliado de Assad, pero es poco probable que altere el curso de una guerra que enfrenta a numerosas facciones y ha dejado al menos medio millón de muertos en los últimos siete años.

Esto también plantea la cuestión sobre qué camino tomarán los países occidentales a partir de ahora, después de bombardeos que Damasco y Moscú denunciaron como imprudentes e inútiles.

Los países occidentales dijeron este sábado que los bombardeos habían terminado por el momento. Siria publicó un video de los restos de un laboratorio de investigación bombardeado así como también del presidente Bashar al-Assad llegando al trabajo como de costumbre, con la leyenda "mañana de resistencia".

No hubo informes inmediatos sobre víctimas y los aliados de Damasco dijeron que los edificios afectados habían sido evacuados previamente.

La primera ministra británica, Theresa May, describió el ataque como "limitado y específico". Dijo que había autorizado la participación británica después de que los servicios de inteligencia indicaron que el gobierno de Assad era el culpable de gasear Duma, un suburbio de Damasco, hace una semana.

En su discurso, May hizo una descripción gráfica de las víctimas del ataque químico que dejó decenas de muertos, apiñados en los sótanos mientras afuera caía el gas. Dijo que Rusia había frustrado los esfuerzos diplomáticos para detener el uso de gas venenoso por parte de Assad, lo que no dejó más opción que el uso de la fuerza.

El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que los ataques se habían limitado hasta ahora a las instalaciones de armas químicas de Siria. París publicó un informe que afirma que Damasco es responsable del ataque con gas venenoso contra Duma, el último bastión en una franja de territorio controlada por los rebeldes cerca de Damasco que las fuerzas gubernamentales recuperaron en la mayor ofensiva de este año.

Washington indicó que sus objetivos fueron un centro cerca de Damasco para la investigación, desarrollo, producción y prueba de armas químicas y biológicas, un sitio de almacenamiento de armas químicas cerca de la ciudad de Homs y otro lugar, también vecino a Homs, que acopiaba arsenal químico y donde había un puesto de mando.

El conflicto sirio enfrenta a una gran cantidad de facciones y Rusia e Irán proporcionan una ayuda militar a Assad que ha resultado decisiva en los últimos tres años, frustrando cualquier amenaza rebelde para derrocarlo. Las fracturadas fuerzas de oposición han recibido un apoyo inconstante de Occidente, los estados árabes y Turquía.

Rusia convoca a Consejo de Seguridad de la ONU. Estados Unidos, Reino Unido y Francia llevan años bombardeando a los combatientes de Estado Islámico en Siria y tenían tropas sobre el terreno para combatirlos, pero se abstuvieron de atacar al gobierno de Assad a excepción de una represalia con misiles estadounidenses del año pasado.

Si bien los países occidentales han dicho durante siete años que Assad debe abandonar el poder, en el pasado se resistieron a atacar a su gobierno, sin una estrategia global para derrotarlo.

El gobierno y los aliados de Assad reaccionaron con furia al ataque del sábado, pero también dejaron claro que lo consideraban un hecho aislado y que no era probable que perjudicara a Assad de manera significativa.

Rusia, cuyas relaciones con Occidente se han deteriorado hasta niveles de hostilidad no vistos desde la Guerra Fría, ha negado que el ataque con armas químicas de la semana pasada haya ocurrido e incluso acusó a Reino Unido de escenificarlo para avivar la histeria antirrusa.

El presidente Vladimir Putin convocó a una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para discutir lo que Moscú denunció como un ataque injustificado contra un estado soberano. Fuentes diplomáticas dijeron a Reuters que el Consejo de Seguridad se reunirá a las 1500 GMT de este sábado.

Los medios estatales sirios calificaron el ataque como una "violación flagrante de la ley internacional". Un alto cargo de la Guardia Revolucionaria de Irán dijo que conllevaría consecuencias contra los intereses de Estados Unidos.

Los estados árabes, generalmente hostiles a Assad e Irán, respaldaron la intervención occidental, incluidos tanto Arabia Saudí como su rival Qatar.

"Ataque Absorbido". Sin embargo, las potencias occidentales se esforzaron por evitar una nueva escalada, incluido cualquier conflicto inesperado con la superpotencia rival.

Un responsable de una alianza regional que respalda a Damasco dijo a Reuters que el gobierno sirio y sus aliados habían "absorbido" el ataque. Los centros que fueron atacados habían sido evacuados hace días gracias a una advertencia de Rusia, dijo el funcionario.

"Si se termina y no hay una segunda ronda, se considerará limitado", dijo.

Una instalación de investigación científica en Barzah parece haber sido completamente destruida, según imágenes transmitidas por la estación de televisión estatal siria Al-Ikhbariya. Sobre los escombros se alzaba el humo y en el exterior había un autobús muy dañado.

En Duma, lugar del supuesto ataque con gas de la semana pasada, debían llegar este sábado los últimos autobuses para sacar a los rebeldes y sus familias que aceptaron entregar la ciudad, informó la televisión estatal siria. Esto supondría el fin de toda resistencia en los suburbios de Damasco conocidos como Guta oriental y constituye una de las mayores victorias para el gobierno de Assad de toda la guerra.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, dijo que su país llevó a cabo los bombardeos de este sábado con pruebas concluyentes de que se había usado gas de cloro en el ataque del 7 de abril en Siria. Las pruebas de que también se usó el agente nervioso sarín no fueron concluyentes, dijo.

Siria aceptó en 2013 renunciar a sus armas químicas después de que un ataque de gas nervioso mató a cientos de personas en Duma. Aún se permite que Damasco tenga cloro para uso civil, pese a que su uso como arma está prohibido.

El organismo mundial de control de armas químicas, la OPAQ, envió un equipo para evaluar el supuesto ataque con gas de la semana pasada. El ataque de este sábado tuvo lugar antes de que los inspectores tuvieran la oportunidad de reunir pruebas sobre el terreno.

Fuente: América Economía

SOPORTE AL CLIENTE

HORARIO DE ATENCIÓN

Lunes a viernes 9:00 a 18:30 hrs

Sábados 9:00 a 13:00 hrs

Aceptamos